Las 3 mejores películas de Edward Norton

El amigo Edward Norton es ese lienzo en blanco en espera de su mejor recreación. Un tipo capaz del mimetismo más sorprendente desde una apariencia en principio anodina. De hecho en alguna de sus más relevantes películas arranca como un tipo gris de oficina al que poco a poco vamos descubriendo en su transformación más fascinante.

Y es que no solo de galanes tipo Brad Pitt está necesitado el cine. De hecho alguien como Edward Norton es más que necesario para un más fácil acercamiento al personaje desde su apariencia mediana desde la que solo él es capaz de explotar registros insondables para muchos otros actores.

Suspenses o comedias, aventuras o misterio, fantasías o realismo crudo. Todo entra en el baúl del mago, donde Norton guarda sus disfraces confeccionados al más pulcro detalle. Uno de esos actores por los que vale la pena pagar una entrada para puristas de la interpretación y para simples aficionados al cine.

Top 3 películas recomendadas de Edward Norton

El club de la lucha

Vale que Pitt arrasa con cualquier escena por la que pasa. Pero en esta película todo se sostiene gracias al equilibrio entre el tipo gris de oficina que encarna Norton y su potencia al otro lado de su imaginacion desquiciada que toma las riendas en manos de Pitt.

La banda sonora con ese «Where is my mind» de los Pixies carga de épica dramática el acelerado curso hacia la autodestrucción. Desde el «encuentro» entre los dos personajes nos acercamos a un fin del mundo que empieza por uno mismo.

La autodestrucción de Norton tiene un toque de extraño hedonismo, de entrega a la violencia como única forma de no ser deborado por el ritmo acelerado de un mundo que lo ignora y lo ningunea. Conforme todo fluye hacia la perdición el personaje se va haciendo más grande. Como un villano hecho superhéroe de lo cotidiano frente al hastío y la sensación nihilista de que poco merece la pena.

El ilusionista

En la maravillosa Viene de finales del siglo XIX el ilusionista Eisenheim está en boca de todos por sus espectáculos de magia que frisa con el espiritismo más efectista. El mago convence a todos de que es capaz de concitar en el escenario a personas que ya habitan el otro mundo.

Su personaje invitado más reclamado es la misteriosa Sophie sobre la que su asesinato aún perfila sospechas que incluso apuntan al propio Eisenheim. Más allá del truco final, el efecto glorioso por el que todo ilusionista destinaría su propia vida, la película focaliza en Norton una tensión que no te despegua de la pantalla.

Porque las dudas están sembradas y Eisenheim puede ser tan siniestro por momentos como perspicaz siempre. Quizás el asesino esté en la sala. Y tanto Eisenheim, el eterno amante de Sophie desde años ha que la conoció, hasta su prometido, pueden ser los hacedores de semejante crimen. Solo que un mago tiene siempre ventaja a la hora de convencer a todos de que la verdad puede provenir de la magia más negra.

American History X

Cuando el cine estadounidense se mira el ombligo, carga cualquier circunstancia social de la trascendencia precisa para apuntar a equilibrios morales infranqueables. En esta película hay ciertas similitudes con «El gran Torino» de Eastwood en cuanto al tratamiento del racismo en los Estados Unidos profundos se refiere. Nadie sale indemne y cada cual carga con su carga de culpa. Apuntando siempre, eso sí, a una posible reconciliación, aunque pueda ser tarde…

Derek acaba de entrar en prisión por asesinar a dos personas de raza negra que querían robarle su furgoneta. Tras pasar muchos años en la cárcel, ya no tiene las mismas ideas de skinhead que tiempo atrás y vuelve para reinsertarse en la sociedad como uno más. Para su hermano pequeño siempre ha sido un modelo a seguir y Derek quiere que eso cambie. Él ya no es skinhead y no quiere que su hermano vaya por el mismo camino…

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.