Las 3 mejores películas de Clint Eastwood

Como diría el propio Clint en la película «El novato», las opiniones son como los culos. O sea que todo el mundo tiene una. Y precisamente porque yo también tengo culo, allá va mi opinión sobre las 3 mejores pelis de Eastwood. Ya que me puse recientemente a hablar de directores, rompiendo el hielo con Tim Burton

Atendiendo al desempeño de Eastwood delante y detrás de la cámara el asunto se duplica y acabaremos eligiendo 6 películas: las mejores películas de Clint Eastwood como director y las películas más recomendables de Clint Eastwood como actor.

Y ello pese a enfrentarnos a la dicotómica tesitura de encontrarnos a Clint a ambos lados en diversidad de ocasiones. Porque lo de dirigir pelis no es vocación reciente. Ya en los 70 Eastwood dirigía films aunque la preponderancia de su reconocimiento como actor eclipsaba esa tarea.

Actualmente, ya con un legado cinematográfico de primer orden, el asunto merece de una visión dual en las fascinantes simetrías a uno y otro lado de las cámaras que ruedan cada escena. Puede que nos encontremos ante el paradigma de la reinvención creativa y artística. Porque pocos actores tan encasillados de partida como Eastwood en el rol de tipo duro. Su semblante serio y ese rictus imperturbable despertaban un extraño magnetismo en sus papeles de hombre curtido desde los desiertos del Far West. Lo mismo ocurría cuando empezamos a verlo como el poli más temido de San Francisco o de Nueva York. Después llegó una de las transformaciones más fascinantes de la historia del cine. Larga vida a Clint Eastwood…

Top 3 películas recomendadas de Clint Eastwood como actor

Gran Torino

Una cinta que tiene algo de autobiografía imposible y a la vez factible. Porque Walt Kowalski es el jubilado yanqui por antomasia. Un macho alfa venido a menos que disfruta relamiéndose viejas heridas. Un americano que en otra vida fue Harry el sucio, o un veterano de Vietnam, de Afganistan o de Corea y hasta un Clint Eastwood de vuelta ya de casi todo.

El carácter impenetrable lo da la edad, los fracasos, el patrioterismo desencantado con un tío Sam que se desentiende de los viejos hombres que ayudaron a sostener la bandera de barras y estrellas. Pero uno siempre pertenece a su facción pese a las derrotas y los desencantos. De otro modo nada de lo vivido tendría sentido cuando quedan ya pocos años de vida.

Hasta que algo ocurre cuando Kowalski conoce al joven Thao Vang Lor a punto de robarle su Gran Torino. Un desconcertante punto de inflexión también alcanzando por una incipiente enfermedad del viejo que acaba forzando a que todo se precipite inexorablemente.

Million Dollar Baby

Es lo que tiene semejante versatilidad. Hablamos de una película que seguramente estaría entre las mejores de cualquier director. En primer lugar porque venía a romper tópicos sexistas y en segunda instancia porque conseguía alcanzar ese punto emocional que hace de las películas un entretenimiento con poso de trascendencia, de aprendizaje, de estímulo.

Después de haber entrenado y representado a los mejores púgiles, Frankie Dunn (Eastwood) regenta un gimnasio con la ayuda de Scrap (Freeman), un ex-boxeador que es además su único amigo. Frankie es un hombre solitario y adusto que se refugia desde hace años en la religión buscando una redención que no llega. Un día, entra en su gimnasio Maggie Fitzgerald (Swank), una voluntariosa chica que quiere boxear y que está dispuesta a luchar denodadamente para conseguirlo. Frankie la rechaza alegando que él no entrena chicas y que, además, es demasiado mayor. Pero Maggie no se rinde y se machaca cada día en el gimnasio, con el único apoyo de Scrap.

Los puentes de Madison

Sin ser de mis favoritas, entiendo que hay que rescatarla como una de las grandes pelis con Eastwood como protagonista. He tenido que hablar con apasionados de esta cinta para conseguir ponerla en el podium por delante de clásicos de Eastwood (sí, me los he fumado todos como se podrá ver finalmente, para quedarme con films desde los 90). La cosa es que el vívido recuerdo de tantas escenas relatadas aún hoy por estos amantes de la peli, me obligan a señalarla en este último cajón del podio.

En el condado de Madison, Francesca es una ama de casa con una vida monótona. Vive con su marido en una granja y dedica todo su tiempo libre a las labores del hogar. Un día recibe la visita de Robert, un fotógrafo que trabaja para el National Geographic y que ha llegado a la zona para hacer un reportaje de los famosos puentes cubiertos de la región. Francesca le da cobijo y, pronto, comienzan a compartir momentos de complicidad. Con las historias que el atractivo Robert le cuenta, se abre todo un mundo nuevo para ella. Poco a poco, la pasión surge entre ellos, y Francesca tendrá que elegir entre su aburrida rutina y el recién descubierto deseo hacia Robert.

Top 3 películas recomendadas de Clint Eastwood como director

Mystic River

Se podría pensar que esto es como el fútbol y que con los mejores siempre se gana. Pero no hay pocos casos en los que la reunión de estrellas acaba en sonados fracasos. En esta ocasión Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon jugaron todos a una con esa coordinación y simbiosis que solo la dirección puede conseguir. Una película que aborda esa noción de la niñez como esencia de lo que somos, con la suma de sucesos que pueden cambiarlo todo. Con la fortuna o la fatalidad a golpe de una inocente decisión que replantea el viaje de nuestras vidas.

Jimmy Markum (Sean Penn), Dave Boyle (Tim Robbins) y Sean Devine (Kevin Bacon) han crecido juntos en las calles de Boston. Los tres mantienen una gran relación desde hace mucho tiempo, debido principalmente a que han formado un vínculo muy especial con motivo de las numerosas experiencias que han compartido juntos. Todo hacía indicar que nada alteraría el curso de su amistad bajo ningún concepto, sobre todo teniendo en cuenta el compromiso y la dedicación que el grupo pone continuamente para que las cosas sigan yendo tan bien como al principio.

La situación se complica cuando Dave es secuestrado por un desconocido ante los ojos de sus camaradas, una cuestión que marcará significativamente el devenir de los sucesos durante el resto de la trama. Su complicidad juvenil no resiste semejante tesitura y sus caminos terminan por separarse definitivamente, sin que nadie pueda remediarlo o hacer nada al respecto.

Los sucesos que creían enterrados volverán a salir a la luz cuando la hija de Jimmy es asesinada y Dave se convierte en el principal sospechoso.

Más allá de la vida

Una película en la que la dirección brilla sobremanera. Porque el desarrollo de la trama se va moviendo apuntando a una confluencia insospechada. Pero precisamente desde esa sensación de avances paralelos que finalmente se van encontrando con la magia de lo tangencial se nos presenta la magia de las coincidencias y del destino. Algo que va muy en sintonía con el desarrollo de un argumento inquietante, fantástico y también dramático.

Matt Damon hace uno de sus mejores papeles. De verdad lo considero así para un actor al que en ocasiones le veo las costuras porque soy incapaz de apreciar variabilidad de registros. Quizás por eso en esta peli su tono bajo se ajuste mejor a un medium tímido como corresponde al protagonista. Y quizás por eso también lo eligió un Clint Eastwood que es perro viejo en eso de saber qué rostro encaja mejor según en qué papel.

Cada protagonista de los tres hilos aporta diferentes aspectos a la historia. Yo me quedo con los niños gemelos sobre los que se cierne un fatal desenlace que los separa para siempre. Chicos que te alcanzan con esa emotividad a la que no llegan las palabras. Marie, la presentadora de televisión que también tiene su acercamieento a la muerte de una manera tan intensa que parece haberse escapado indebidamente de sus garras confiere ese punto entre fantástico y trascendente. Todos ellos confluyen en George (Damon). Porque solo él puede darles cumplida respuesta o, tal vez, porque todo estaba presdestinado a desarrollarse así. Momentos fascinantes, emotivos, van trufando todo el desarrollo de la peli para acabar alcanzando una catarsis espiritual final.

Un mundo perfecto

Poco antes de que Kevin Costner se ahogara en su propio Water World, su amigo Clint lo reclamó para protagonizar una road movie con el único posible destino marcado en un viejo mapa de carreteras: la perdición. Solo que el alma más atormentada puede volver a descubrir la vida en los ojos de un niño, más aún en uno de esos viajes improvisados a ninguna parte (ninguna parte diferente a al perdición)…

Hay momentos en la peli en que venderías tu alma para que aquello que tenga pendiente el personaje de Kevin Costner pudiera ser condonado. Porque en la cercanía de este protagonista reside la esencia de cualquier sensación de extravío que la sociedad actual puede ofrecernos en menor medida pero con la misma sensación alienante…

Texas, año 1963. Butch Haynes (Kevin Costner) es un peligroso e inteligente asesino que se ha escapado de la cárcel en compañía de otro preso. Durante la huida ambos se ven obligados a tomar como rehén al joven Philip (T.J. Lowther), un niño de ocho años que vive con su devota madre, Testigo de Jehová, y sus dos hermanas. El Ranger Red Garnett (Clint Eastwood) y una criminóloga (Laura Dern) irán sobre la pista de los fugados, al tiempo que el secuestro adquiere para el niño cada vez más el carácter de una aventura.

4 comentarios en «Las 3 mejores películas de Clint Eastwood»

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