Hace poco que nos dejĂł la escritora Ursula K. Le Guin, el referente de la escritura fantástica en femenino y una de las más grandes de este gĂ©nero sin diferenciaciĂłn de sexos. Muchos lectores se acercan a esta autora por su conocida saga de Historias de Terramar, pero hay muchĂsimos más en el universo Le Guin, como espero hacerte ver.
Porque si hace poco hablábamos de Elia BarcelĂł, quien lleva a gala la vitola de gran escritora del gĂ©nero fantástico en español, hoy toca visitar la obra de uno de los que seguramente serĂa sus referentes, la más grande autora de lo fantástico.
Lo de Úrsula y el género fantástico fue un idilio literario. Galardonada con los más prestigiosos premios de todo el mundo en repetidas ocasiones, la genial escritora californiana se mantuvo fiel a este género de culto durante sus más de 30 publicaciones.
Una fidelidad que se entiende perfectamente al descubrir una voluntad concienciadora en todas y cada una de sus obras, desde la más extensa hasta la más breve. Porque la fantasĂa y su foco lejano puede servir para tratar de enseñarnos nuestras debilidades y defectos, ese lado oscuro enfrentado a la fantasĂa y la imaginaciĂłn.
La fantasĂa encontrĂł en Ăšrsula uno de sus pilares fundamentales para seguir creciendo en la segunda mitad del siglo XX, planteando historias distĂłpicas, grandes sagas, relatos y cuentos sobre universos inacabables en los que la imaginaciĂłn encuentra la infinitud necesaria para su expansiĂłn más fructĂfera.
Asà que, ante lo que es un auténtico monstruo de la literatura fantástica, voy a animarme a rescatar sus tres mejores libros desde mi completa subjetividad.
Top 3 novelas recomendadas de Ursula K. Le Guin
La mano izquierda de la oscuridad
Cuando se ofrece una narraciĂłn de fantasĂa que a su vez es capaz de despertar debate y discusiĂłn sobre la moral o el sexo es sin duda porque nos encontramos ante un libro controvertido, perturbador para algunos, o en Ăşltima instancia capaz de la analĂtica de lo esencialmente humano desde lo alegĂłrico.
Si además la novela es estructuralmente una trama encomiable, entretenida, dinámica y preciosista en sus detalles, sentenciamos lo que viene determinándose como obra maestra de un autor, para mà a la altura de El cuento de la criada, de Margaret Atwood, por lo menos en cuanto a la trascendencia temática.
La cuestiĂłn es que en una colonia espacial viven unos especĂmenes humanoides cuya mayor diferencia con nuestra especie estriba en su naturaleza andrĂłgina. Y hasta ese lugar conocido como planeta Invierno llega un terrĂcola que ciertamente quedará sorprendido por la evoluciĂłn de esta especie y por su adaptaciĂłn a su naturaleza de cara a la supervivencia.

El nombre del mundo es bosque
Cuando uno es un gran aficionado a la narrativa distĂłpica, a esas novelas que elucubran sobre el futuro que nos espera, descubrir una nueva novela sobre el tema siempre es memorable.
En esta ocasiĂłn la concepciĂłn de distopĂa se asocia inexorablemente a la condiciĂłn humana. Es el ser humano y su ambiciĂłn, su asunciĂłn del presente como Ăşnica verdad y su subjetividad incapaz de asumir equilibrios externos necesarios, los Ăşnicos culpables de que un mundo pueda conducirse a su exterminio.
Por si tuviĂ©ramos poco con la Tierra, los humanos llegamos hasta el planeta Athshe. Si por lo menos pudiĂ©ramos extraer una enseñanza de lo que ahĂ acontece y del ajuste entre existencia subjetiva y objetiva, tendrĂamos mucho ganado.
Pero la tarea es harto difĂcil… y Athshe, bajo el influjo del hombre tendrá que asumir su nuevo destino de perdiciĂłn o encargar a sus nativos la defensa de ese mundo.

Los desposeĂdos
El planeta Urras es un autĂ©ntico reflejo de nuestro mundo, una siniestra alegorĂa reubicada en medio de un cosmos alternativo y lejano desde el cual podemos divisar con la perspectiva necesaria algunos de nuestros más grandes defectos.
Shevek nos sirve como avanzadilla para movernos por esa traslación de nuestro mundo. Asà conocemos el sistema básico del orden establecido en ese lugar, el propietariado. La evolución de ese planeta que ciertamente los ha conducido al autoconfinamiento respecto al resto del universo conocido, los ha dispuesto en la confusión más completa.
El propietariado antepone lo individual y sirve para anteponer la fuerza, para aparcar a aquellos que no consideran el statu quo como el más acertado. La ideologĂa del planeta Urras sirve a la causa de la defensa del sistema en vigor.
Y ahà es donde las similitudes con nuestra civilización empieza a desvelar el chirrido mecánico de una forma de organización a todas luces injusta.

Otros libros recomendados de Ursula K. Le Guin
Lo encontrado y lo perdido
Podemos creer que alcanzamos el sĂşmmum de la sofisticaciĂłn. Donde no llegamos llegará una IA como horizonte en el que Dios sea un robot y nuestra creaciĂłn lo acabe superando. Pero en el fondo sabemos que Descartes estaba en lo cierto, no sabemos nada. Ni nada de lo que podamos crear alcanzará apenas nada. Solo queda entonces ese hĂbrido perfecto entre fantasĂa y ciencia ficciĂłn donde Le Guin nos bajĂł los humos. Porque sus supuestos desnudaban las miserias de este antropocentrismo de ego creciente. Como antaño ocurriĂł con Philip K. Dick desde su locura o con Bradbury desde su desbordada proyecciĂłn sociolĂłgica.
Disfrutemos de Le Guin, lancĂ©monos a la conquista de los Ăşnicos mundos posibles, los imaginados…
Desde civilizaciones futuristas hasta reinos de fantasĂa, estas historias muestran la maestrĂa de Le Guin al imaginar sociedades complejas y personajes profundamente humanos, asĂ como su genio a la hora de tratar temas como el poder, la identidad, la conexiĂłn humana o el significado de la vida.
Ursula K. Le Guin ha recibido múltiples premios y reconocimientos, desde la Medalla por Contribución Distinguida a las Letras Americanas hasta la Newbery Honor, y premios como el Nébula, el Hugo, el World Fantasy y el PEN/Malamud. A lo largo de los años, su obra ha sido recopilada en diversas ediciones, pero esta es la primera que reúne sus relatos más extensos.

