Los 3 mejores libros de Eugenio Fuentes

Si el género negro se transforma según imaginarios e idosincrasias de cada país, sin duda Eugenio Fuentes es el encargado actual de mantener ese noir castizo a la altura de las circunstancias y los devenires ibéricos. Hasta el punto de que el mismísimo Vázquez Montalban estaría encantado de sacar a pasear a su Carvalho por esa Extremadura en diagonal con su patria chica catalana. Trazando así una línea recta que atraviesa todo lo que España alberga para bien o para mal.

Entre quijotesco y almodovariano, el detective Cupido nacido a inicios de los noventa carga sobre sus espaldas con el peso de un universo a escala donde él se mantiene ya durante décadas cual Dorian Gray, oscureciendo su alma pero manteniéndose impertérrito al paso de nuestros años. Así sigue conociendo los crímenes más rocambolescos pertrechados por hermanos de inspiración caínita o por filántropos atacados de ludopatía. Porque entre paradojas, locuras y ambiciones la realidad acaba siendo una burda imitación que no obstante puede hasta superar los más siniestros escenarios.

De eso trataba el género negro cuando empezó a mediados del siglo XX, de reflejos someros de las crudezas sociales. Y así lo mantiene nuestro amigo el detective Cupido. Porque el noir fue un género replicado desde los gangster o los sicarios y que fue continuado por cualquier hijo de vecino que ve en la venganza, la sangre y la muerte el plan más alevoso con el que satisfacer oscuros deseos o cobrar todo tipo de deudas.

Top 3 novelas recomendadas de Eugenio Fuentes

Mistralia

Poder, dinero, intereses… No puede haber impedimento al ciclón de esos tres factores confabulados para dar cabida a la ambición. No es solo cuestión de plantear lo amoral desde las grandes multinacionales que manejan el mundo, los gobiernos y los países. Se trata también de justipreciar lo que somos capaces de hacer como individuos cuando olfatemos un ligero aroma a dinero fácil.

El boom de las energías renovables planteó y plantea una singular paradoja. Energía verde con la que mejorar nuestro ecosistema y dinero también verde para los afortunados con terrenos óptimos para instalaciones de este tipo.

Pero en Mistralia hay más que todo esto. La fallecida Esther Duarte, ahorcada en un nuevo molino eólico parece haber sucumbido a algún tipo de trabajo sucio empresarial…. Pero lo que pueda descubrir el detective Ricardo Cupido (personaje fundamental en la obra general de este autor) no acabarán apuntando precisamente a las causas más típicas que asoman entre el poder, el dinero y los intereses…

Una interesante trama donde casi nada es lo que parece. Personajes perfilados ingeniosamente para presentar las veleidades, los lados oscuros y las pasiones que no pocas veces nos asaltan en nuestro mundo actual.

En uno de los modernos molinos de energía eólica que van a instalarse en Breda, aparece ahorcada una mujer. Se trata de Esther Duarte González, ingeniera de Mistralia, la empresa que explotará esa planta. ¿Asesinato o suicidio?
Cuando el detective Ricardo Cupido recibe de la empresa el encargo de investigar lo ocurrido, no se imagina los muchos entresijos por los que van a conducirle sus pesquisas.

El parque eólico ha sido y sigue siendo fuente de conflictos entre los vecinos: todos aprovechan para vender sus terrenos, y les irrita sobremanera que una pareja ecologista madrileña, Vidal y Sonia, se nieguen a vender y echen al traste el negocio. Ni siquiera entre los ejecutivos de la empresa las cosas están claras. Cupido sabrá de la agitada vida sentimental de Esther y de las tensiones internas en el trabajo a través de Senda Burillo, una joven ingeniera destinada a sustituirla y por la que no puede evitar sentirse atraído.

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Piedras negras

Los secretos familiares se nos presentan en ocasiones como fantásticas tramas a desarrollar sobre nuestra propia vida. Porque lo ocurrido a un padre, madre o herman@ que pueda quedar soterrado por el motivo que sea, acaba arraigando como un raiz desde la que acceder a sustratos jamás imaginados.

Marta Medina fallece de alzhéimer en Toulouse. En el testamento encarga a su nieta Marthe que busque a un hijo que tuvo que dar en adopción en tiempos de la guerra civil. La nieta viaja a España y encarga la investigación a Ricardo Cupido. El detective descubre que el hijo de Marta se llama Alejandro Garcilaso y es un hombre muy rico y padre de una hija ilegítima.

Cuando Cupido y Marthe le revelan quién es él en realidad, éste se niega a aceptarlo y Marthe regresa desengañada a Toulouse. Días después, la hija de Garcilaso aparece asesinada. El crimen resulta un tanto gótico y truculento, y Garcilaso, que quiere investigarlo al margen de la policía, le pide a Cupido que descubra qué o quiénes se esconden tras ese homicidio.

Piedras negras se sitúa en el epicentro de la burbuja inmobiliaria, con unos personajes codiciosos en un momento en que la riqueza parecía estar al alcance de cualquiera, y traza un retrato minucioso de esa época; sus modas, la generalización de las nuevas tecnologías, el gusto por la ostentación… Y un tema polémico y muy presente en los medios, los niños robados durante la dictadura.

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Contrarreloj

Con ciertas alternancias como de calma chicha, el Tour nos acaba sorprendiendo con asuntos turbios de dopaje que ríete tú de las tramas sobre mafias y demás. La aparición de aquel médico ominoso, el tal Eufemiano Fuentes, en una entrevista en prime time se me antojó ese triunfo de lo mezquino, del género negro que nos rodea desde lo institucional hasta lo moral. Gracias a esa somera sombra de eterna sospecha sobre el deporte de las dos ruedas, esta trama gana en intriga hasta un desenredo fascinante.

En la cuarta etapa del Tour de Francia, Tobias Gros, el favorito e imbatible ganador de las cuatro últimas ediciones de esta carrera, muere asesinado mientras descansa en el hotel. La conmoción es enorme y pronto corren los rumores. Uno de los primeros sospechosos es Santi Mieses, corredor del equipo rival. Para atajar las habladurías, Luis Carrión, el director del equipo donde pedalea Mieses, contrata al detective Ricardo Cupido, mero espectador de una de las etapas reinas: el ascenso al Tourmalet.

En su investigación, Cupido se adentra en el mundo de los ciclistas y conoce de primera mano los manejos entre equipos, los papeles que se reparten los corredores en cada etapa, las disputas y enemistades entre ciclistas o los escurridizos equipos médicos que proporcionan el dopaje en dosis exactas. Pero también el protagonismo callado, pero no menos crucial, de los «gregarios».

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