No siempre nos fijamos en los traductores, esos que aparecen entre los crĂ©ditos de los libros de nuestros autores favoritos. Pero hete aquĂ que lo de PĂ mies en sus tareas de traducciĂłn de la inagotable Amelie Nothomb resulta tan notorio que acaba por llamar la atenciĂłn. Y un dĂa te animas a darte una vuelta por la obra del traductor.
Sergi PĂ mies no es tan prolĂfico como la Nothomb. Quizás porque con traducir a tan frenĂ©tica autora ya tiene Sergi bastante faena. Y aun con eso, Sergi acaba por bruñir hasta el más intenso brillo sus obras, con esa meticulosidad del traductor, afanado en esta ocasiĂłn en ser lo más fiel posible con su propio imaginario.
Cuentos y relatos para colorear el boceto de una realidad pese a ello siempre carente de vida. En esta tarea anda enfrascado, siempre que puede, Sergi PĂ mies. VolĂşmenes de intrahistorias comprometidas con el relato más intimista, tirando del universo que cada personaje lleva dentro para componer en el cosmos resultante la vida más plena. Personajes que se mueven entre grandes ficciones y pequeñas fantasĂas, como todos hacemos…
Top 3 libros recomendados de Sergi PĂ mies
Si te comes un limĂłn sin hacer muecas
Aprendemos a sobreactuar comiendo un limĂłn a bocados. O tambiĂ©n pelando cebollas bien de cerca. Nuestra fisonomĂa más significativa cambia no a impactos sino a sensaciones. Como los personajes de este volumen, que pueden adoptar una mirada cargada de siglos en un instante de pĂ©rdida, o que pueden brillar como el niño que descubre su primer regalo de reyes.
Si te comes un limĂłn sin hacer muecas combina situaciones cotidianas y fantásticas que profundizan en emociones comunes con las que reÂsulta fácil identificarse. El amor no correspondido, la desconfianza, las dependencias familiares, el exceso de soledad o de compañĂa y los deseos insatisfechos son alÂgunos de los elementos que caracterizan este libro.
Con una mirada irĂłnica, incisiva y contenida, Sergi PĂ mies reÂtrata las servidumbres de unos personajes vulnerables, esclavos de unas circunstancias que, al igual que los liÂmones, tienen el contradictorio poder de ser ácidas y reÂfrescantes al mismo tiempo.

A las dos serán las tres
Hay cambios que suceden de la manera más innecesaria y gratuita. Salir de la zona de confort existencial puede ser la más indebida de las decisiones, algo asĂ como forzar que a las dos sean las tres porque sĂ. DespuĂ©s siempre llegan las consecuencias, con su sensaciĂłn de desatino cuando se descubre que siempre, siempre, algo se pierde. Y que nunca, nunca lo ganado acabará por compensar eso otro perdido.
En los cuentos de A las dos serán las tres los lĂmites entre la ficciĂłn y los gĂ©neros se difuminan: lo que de entrada parece una revisiĂłn autobiográfica acaba por convertirse en un juego donde la fantasĂa tiene un papel fabulador, siempre al servicio de una narrativa que galopa constantemente entre la ironĂa más perspicaz y su capacidad para hacer frente a los fracasos y las experiencias cotidianas.
Fiel a su voz y estilo inconfundibles, los diez cuentos que conforman este libro se asemejan a diez confesiones Ăntimas: conviven aquĂ, por ejemplo, un autor que investiga la relaciĂłn implĂcita que hay entre su primera experiencia sexual y su primer ejercicio literario, un padre que le pide a su hijo que lo introduzca en el universo de las aplicaciones para ligar, un dramaturgo con tendencias depresivas que debe enfrentarse a la trágica historia de la muerte de su abuela o una pareja que pretende decirse lo mucho que se quiere y acaba por decirse, sin quererlo, todo lo contrario.
A través de su prosa diáfana, elegante y elocuente, Pà mies profundiza en el dominio de la delicadeza y la digresión, con una mirada resignadamente incierta sobre el paso del tiempo.

El arte de llevar gabardina
Quizás venga por aquello del detalle, del colofĂłn que cierra con arte cualquier Ăşltima página de papel o de vida. La gabardina no es una prenda para llevar como si tal cosa, es poco menos que la capa del hĂ©roe más mundano. Y toca ser hĂ©roes dĂa sĂ y dĂa tambiĂ©n. Mejor ajustar bien la gabardina para convertir en gloriosa despedida el final de cada escena.
Concebidos como un concentrado de memoria, emociĂłn y placer narrativo, los trece cuentos de El arte de llevar gabardina confirman la capacidad de observaciĂłn y el dominio de la distancia corta de Sergi PĂ mies.
Con un estilo cada vez más depurado, en el que los sentimientos y los detalles son protagonistas, el libro combina episodios de infancia, retrata la vejez de sus padres, reflexiona sobre el romanticismo de la decepción o el pánico de estar a la altura de las expectativas de los hijos.
De la perplejidad individual de la adolescencia a las cicatrices colectivas del siglo XX (los atentados del 11-S, la TransiciĂłn española, la fratricida caĂda del comunismo, el exilio), PĂ mies amplĂa su repertorio de inquietudes con ironĂa, causticidad, melancolĂa y lucidez y halla en la fascinaciĂłn por lo absurdo y la musculatura de la sorpresa los antĂdotos más eficaces para combatir las ausencias, los fracasos y otras servidumbres de la madurez.
