Las 3 mejores películas de Matt Damon

A la hora de catalogar a Matt Damon podemos encontrar problemas. No es fácil etiquetar a un tipo como él, que podría pasar por tu amigo de la infancia al que jamás imaginarías interpretando a un héroe cinematográfico y menos a un galán tipo Brad Pitt.

Y sin embargo es un actor solvente. Un intérprete que defiende sus papeles con uñas y dientes con esa extraña credibilidad del tipo más bien anodino que finalmente consigue convencerte de su papel como el protagonista más extraordinario. Vamos, si yo fuera director me parecería muy bien contratarlo como actor secundario cuya presencia sin más poso podría resultar interesante para relleno. Pero si Matt Damon ha triunfado, será por algo, y seguramente al final de esta entrada sabremos el motivo…

Extraña forma de ponderar a un actor ¿no es cierto? Pero es que insisto en que lo de Matt Damon en la cumbre de Hollywood es ciertamente anómalo.

Y luego están sus películas, esa desconcertante forma de llegar al final habiendo sido convencido por su personaje como por el prestidigitador ante un truco imposible. Y entonces piensas que, en el fondo, en eso reside la magia de los buenos actores… Así que conozcamos cuales son sus mayores efectos para mí, esas pelis en las que lo acaba bordando.

Top 3 películas recomendadas de Matt Damon

Más allá de la vida

Precisamente en ese aspecto de tipo común reside el encanto de esta película capitalizada por un plenamente convincente Damon (esta vez sí desde la primera escena). Hay algo de inquietante cercanía en el hecho de representar a esa personaje elegido. Una suerte de fantasioso anhelo del espectador que quisiera disponer de algún poder, de esa virtud o condena paranormal que nos sumerja en un síndrome de Casandra con una sabiduría extrasensorial.

Matt es un George Lonegan con las más fascinantes capacidades del medium capaz de acercanos a nuestros seres queridos. Mientras tanto la trama se va ramificando en torno a otros personajes destinos al encuentro con George. Porque si él tiene ese poder nunca puede ser una simple casualidad. Y el destino siempre ofrece un vistazo azaroso a los asuntos que ya vienen escritos.

Una mujer que divisa la muerte demasiado cercana. Un niño que ha perdido a su hermano. Una chica que asoma como una posible reconciliación con la vida para George. Solo que él no es normal y cualquier tacto es un acceso sensorial a culpas, penas, tragedias y condenas que quedan en nuestra piel como fotogramas aferrados a nuestras células.

Un gran componente emotivo de la trama, como no podía ser de otra forma para este argumento, nos guía al ritmo trepidante de unos hechos magnetizados con fuerza centrípeta sobre George. Y aunque él no quiere saber nada de su facultad, poco a poco le tocará descubrir que siempre hay un plan en el extraordinario transcurrir de la vida.

El marciano

El paradigma del ser humano desubicado en el espacio exterior. Marte es un lugar inhóspito donde solo Perseverance puede desplazarse en busca de algo que se asemeje a vida. En primer lugar buscando agua como elemento si ne qua non. Porque todo se inicia en este elemento, al menos desde nuestro conocimiento más exiguo del Universo.

Mark Watney se queda solo en Marte. Las cosas no salieron como estaban prevista y debe afrontar un largo periodo de espera hasta que se le pueda rescatar en alguna misión inédita en la navegación espacial de nuestro mundo. De como se las ingenia y sobre qué suerte correrá Mark va una película que cautiva con esa escenografía más idónea para grandes pantallas.

Con un desarrollo de ciencia ficción que flirtea con la remota sensación de esperanza en colonizar nuevos mundos, vamos mimetizándonos en esa soledad épica sobre un planeta rojo empeñado en desbaratar toda esperanza. Solo que es una peli hollywoodiense y ahí pocas cosas acaban mal…

Destino oculto

Las cosas pueden ocurrir o no por casualidad. Las medias naranjas pueden ser, o no, las personas que andábamos esperando o que forzamos a creer que son tal. La cuestión es que el punto de vista romántico sobre nuestro paso por el mundo entroncan con la idea de que nada de lo que nos ocurre puede ser casual. Porque tal sensación podría darnos la sensación de que todo escapa a cualquier guión.

Desde el tipo más religioso hasta el más ateo encuentra en algún momento esa tabla de salvación que de sentido a lo que nos pasa. En esta película Matt Damon, con su apariencia cercana que bien podría ser nosotros mismos, nos enseña dónde están los mandos y quien los mueve para que se cumpla aquello de que no hay mal que por bien no venga…

El día de las elecciones al Senado, el joven y carismático político David Norris (Matt Damon) conoce a Elise Sellas (Emily Blunt), una guapa bailarina de ballet que altera completamente su vida. Cuando Norris empieza a sospechar que ciertas fuerzas sobrenaturales intentan separarlos, tratará de averiguar las causas. Debut en la dirección del guionista de «El ultimatum de Bourne».D

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