Tiempo de perdón de John Grisham

El estado de Mississippi cobija esa suerte de leyenda negra del civilizado Estados Unidos. Y John Grisham lo tiene en el punto de mira para asomarnos a las más hondas contradicciones entre la moral liberal supuesta de occidente y los reductos aún reaccionarios como puede ser este estado sureño de peculiar idiosincrasia y extraño mestizaje.

Revisitar Clanton (no el real y próximo pueblo de Alabama sino el replicado por este autor) es habitar un espacio cargado de estridencias en unos patrones morales en conflicto que en el tiempo de la novela, los noventa, todavía se potencian más.

Pero como en otras ocasiones noveladas en Clanton o en cualquier escenario Grisham, el asunto acaba transformándose en una clase magistral del ámbito judicial en su parte incluso ética. Y así el asunto apunta a la trascendencia sociológica, al análisis de los límites de lo legal, lo moral y la controversia sobre cuando el derecho más natural está por encima de toda ley.

Stuart Kofer, ayudante del sheriff, se considera intocable. Aunque, cuando bebe más de la cuenta, algo bastante habitual, vuelca sus ataques de ira en su novia, Josie, y los hijos adolescentes de esta, el código de silencio de la policía siempre le ha protegido.

Pero, una noche, tras golpear a Josie hasta dejarla inconsciente en el suelo, su hijo Drew sabe que solo tiene una opción para salvar a su familia. Coge una pistola y decide tomarse la justicia por su mano.

En Clanton, no hay nada que suscite más odio que un asesino de policías… excepto, quizá, su abogado. Jake Brigance no quiere encargarse de este caso imposible, pero es el único con suficiente experiencia para defender al chico.

Y cuando comienza el juicio, parece que solo hay un resultado en el horizonte para Drew: la cámara de gas. Pero, como la ciudad de Clanton descubre una vez más, cuando Jake Brigance se hace cargo de un caso imposible… todo es posible.

Ya puedes comprar la novela «Tiempo de perdón, de John Grisham, aquí:

CLIC LIBRO

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.