3 mejores libros de Mari Jungstedt

La verdad es que da gusto comprobar como muchas de las grandes firmas del género negro son ya autoras de aquí y de allá. Escritoras que abordan sus narraciones oscuras en torno al mundo del crimen con absoluto magnetismo, con esa tensión sobre los casos, la psique del criminal, la tensión psicológica de las víctimas o los investigadores o ese armonioso conjunto que lo consigue todo.

Parece hablar de lo evidente, pero ya podemos imaginar que los antecedentes de un género tan oscuro tenía patente masculina hasta no hace tanto tiempo…

En el caso de Mari Jungstedt, con su ascendencia nórdica, ya se la puede considerar como conformante de las grandes damas del noir más septentrional exportadas a todo el mundo. Nada tiene que envidiar Mari a Camilla Lackberg o Karin Fossun, por citar a dos muy reconocidas escritoras de aquellos lares…

Cierto es que, como en cualquier otro género, cada cual aporta su impronta, sus personajes, su escenografía. Y lo de Jungstedt acaba siendo siempre una carrera contrarreloj hacia la resolución del crimen.

En la mayor parte de los casos nos guía el controvertido inspector Knutas, capaz de desenvolverse con profesionalidad en cualquier entorno, por inquietante que sea, aunque también capaz de la más intempestiva ira cuando la confusión propia de la siniestra propuesta del criminal  de turno consigue despistarlos para enfocarlos hacia pistas falsas o como parte de ese demencial juego en el que el ego del asesino desafía a sus persecutores.

En mitad del mar Báltico, la isla de Gotland acapara gran parte de las narraciones de Mari. La isla, su turística capital Visby y sus alrededores se convierte en el epicentro de mil y un asuntos pendientes entre el crimen y la justicia, generando un ambiente entre idílico y claustrofóbico, un sugerente contraste que abunda en ese mágica recreación de la ubicación real hecha ya escenario completo.

Top 3 novelas recomendadas de Mari Jungstedt

Antes de que lleguen las nubes

De entrada Andaluc√≠a no es que sea muy noir. Pero ah√≠ est√° la gracia de la escritora de turno para encontrar claroscuros pese a la fulgurante luz de M√°laga. Y suele ocurrir que quien mejor puede descubrinos estos lados desconocidos sea alguien que llega de fuera y observa con nuevos ojos. El extra√Īamiento inicial puede despertar tanto fascinaci√≥n como insospechadas inquietudes, como ocurre en esta novela‚Ķ

En una tarde brumosa, cuatro turistas viajan a Ronda para admirar el Puente Nuevo, una construcci√≥n de casi cien metros de altura. Debido al mal tiempo, tres de ellos deciden regresar al hotel. El fiscal malague√Īo Flori√°n Vega se queda solo haciendo fotos, mientras su esposa sueca, Marianne, y sus amigos lo esperan durante horas.

Cuando al d√≠a siguiente su cuerpo aparece destrozado en un barranco, asignan el caso al inspector H√©ctor Correa, investigador de Homicidios de la Comisar√≠a Provincial de M√°laga. Para poder interrogar a los testigos, solicita la colaboraci√≥n de Lisa Hagel, una traductora sueca que se acaba de instalar en un pueblo malague√Īo. Juntos ahondar√°n en el caso mientras tratan de lidiar con su propio bagaje emocional.

Antes de que lleguen las nubes

Nadie lo ha visto

Para que una saga pueda llegar a conformarse como tal, la primera novela necesariamente debe ser una historia fascinante, apasionante en su intriga, con un punto terrorífico en su propuesta. De entrada la necesaria ubicación, la localización de Gotland como el paraíso veraniego de tantos y tantos suecos (o cualesquiera otros turistas que quieran perderse por esta fascinante isla).

Cuando asoma ese anhelado verano, Helena regresa desde Estocolmo para rememorar sus d√≠as felices de infancia y juventud. Solo que ahora ya no es tan joven y su relaci√≥n con los anta√Īo amigos de infancia adquiere otros tintes bien distintos. Los d√≠as de los amor√≠os de ida y vuelta ya acabaron y Helena, considerando que volver a Gotland es revivir lo que ya no es, se deja llevar por su √°nimo juvenil y baila con su amigo Kristian como si los a√Īos no hubieran pasado.

Per la observa con un odio visceral latente. Al d√≠a siguiente Helena estar√° muerta y la fiera parece haberse entregado al desenfreno pues poco despu√©s muere Frida, amiga de la infancia de Helena. La aparici√≥n del entonces desconocido inspector Knutas nos abre a toda la saga que vendr√°. En esta primera ocasi√≥n, el bueno de Anders Knutas deber√° desentra√Īar un entramado emocional que puede seguir devast√°ndolo todo‚Ķ

Nadie lo ha visto

No est√°s sola

Todo autor de suspense puede encontrar un gran asidero argumental en los miedos infantiles convertidos en fobias dificilmente abordables. Si se sabe manejar el asunto, se acaba componiendo un thriller psicológico como mosaico de un imaginario compartido en millones de potenciales lectores.

Porque las fobias tienen un punto morboso cuando se proyectan hacia los demás, hacia esos personajes enfrentados a los mismos terrores que nos pueden llegar a paralizar. Así encontramos tensión lectora y un anhelo de placebo y de superación en la posible solución final amable para unos protagonistas sumidos en la oscuridad de sus propios temores.

Mari Jungstedt, presentada en exclusiva a los lectores espa√Īoles por Maeva Editorial desde hace ya m√°s de una d√©cada, toca esas teclas como la pianista virtuosa de las melod√≠as m√°s siniestras. Un virtuosismo muy femenino en lo que a novela negra n√≥rdica se refiere‚Ķ (a las Karin Fossum, Camilla Lackberg o Asa Larsson me remito).

En esta ocasión, bajo ese título convertido en sentencia del thriller implícito nos invita a tomar el ferry hacia la isla de Gotland, donde ella misma veranea y donde ubica una vez más la trama correspondiente aprovechando la noción claustrofóbica de una isla tan grande como solitaria en medio del Báltico.

La trama se enfoca hacia el descubrimiento del paradero de dos ni√Īas desaparecidas, pero la no menos intensa ramificaci√≥n personal de un ya recurrente Anders Knutas y de la subinspectora Karin Jacobsson, inmiscu√≠dos ambos en un particular relaci√≥n que los conduce tambi√©n a los infiernos nihilistas de la depresi√≥n, ofrece a la novela un contrapeso humano como en pocas ocasiones ocurre en la novela negra actual.

Karin se siente con fuerzas y √°nimo para discernir el espeluznante caso de las ni√Īas y todavia se mantiene firme mientras Anders trata de hacer pie en esa oscura laguna de su mente. Pero quiz√°s solo sea fachada, apariencia, la necesidad de Karin de pensar que tiene todo bajo control y que podr√° actuar con premura para que las ni√Īas no sufran ning√ļn da√Īo y para que Anders finalmente salga del desquiciante laberinto de la depresi√≥n. Al otro lado de la realidad de Karin, sin que siquiera pueda sospecharlo,¬† solo est√° el mal. Solo que visitar ese otro lado, el reflejo monstruoso del mundo, no puede dejar indemne a nadie.

No est√°s sola

Otros libros recomendados de Mari Jungstedt

Nadie lo ha oído

Una vez m√°s, la m√°xima que reza que segundas partes nunca fueron buenas salta por los aires. Y es que cuando una escritora como Mari Jungstedt encuentra un fil√≥n narrativo, su imaginaci√≥n despega hacia mil supuestos. La isla de Gotland ya hab√≠a sido fijada como el n√ļcleo de ese mal en el que acabamos por familiarizarnos con el entorno, por departir con vecinos y forasteros, por conocer cualquier espacio de la isla y por descubrir el momento id√≥neo para matar‚Ķ

El papel del periodista Johan Berg, que ya apareci√≥ en la primera entrega ¬ęNadie lo ha visto¬Ľ adquiere el valor de lo esencial. Ser√° √©l el encargado de aportar toda la informaci√≥n precisa, modo Watson, para que Knutas (Sherlock Holmes) vaya atando los casos del asesinato de un depravado fot√≥grafo y de lo que asoma al rapto, o algo m√°s, de una adolescente llamada Fanny sobre cuyo imagen el fot√≥grafo dispon√≠a de instant√°neas comprometedoras.

Solo que, probablemente lo que parece a una evidente b√ļsqueda de la justicia m√°s r√°pida pueda acabar siendo un rotundo error de consecuencias funestas‚Ķ

Nadie lo ha oído

Los senderos de la oscuridad

En la decimocuarta novela de la serie de Gotland, Anders y Karin deben dejar a un lado su crisis sentimental para resolver el asesinato de un profesor con una vida intachable.

Está a punto de empezar uno de los eventos más populares, la celebración de la Gotland Runt, la regata de vela en alta mar que parte desde Estocolmo y tiene como destino Gotland. Una de las embarcaciones se ve obligada a refugiarse en la bahía de Bandlund debido al mal tiempo, pero en lugar de calma, la tripulación encuentra en la orilla a un hombre muerto, amordazado y con el cráneo fracturado.

El inspector Anders Knutas y la subinspectora Karin Jacobsson, a pesar de tener temas sin resolver en su relación sentimental, se ven obligados a trabajar juntos para averiguar las circunstancias de esta muerte violenta. Y descubrirán que en todas las vidas existen recovecos que pueden albergar oscuridad

Los senderos de la oscuridad

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