En 2016 nos dejĂł Imre KertĂ©sz, escritor hĂșngaro Premio Nobel de literatura 2002. Hablamos de un escritor forzosamente invadido en lo creativo por su estancia en los campos de concentraciĂłn de Auschwitz y Buchenwald cuando tan solo tenĂa 14 años.
En casos como el de KertĂ©sz a la postre casi todo ejercicio de narrativa se convierte en una biografĂa disfrazada, en una mezcolanza de sueños e ideas fraguadas en los infiernos de las tragedias que tocĂł vivir.
Solo asĂ se puede proceder a la exorcizaciĂłn de lo vivido. Novelar para profundizar en el surrealismo de vivir, novelar para acabar buscando un punto de humor, lanzando asĂ una sonrisa socarrona al mundo, un mundo que no solo no te ha destruido, sino que te ha hecho todo un escritor, un superviviente de los horrores.
Y entre la propia tarea de liberaciĂłn creativa, siempre se cuelan los interrogantes acerca de cĂłmo el ser humano puede llegar a ser el monstruo. CĂłmo puede una sociedad permanecer impasible ante los horrores de un ideal insertado quirĂșrgicamente.
KertĂ©sz no fue un escritor prolĂfico, pero sus creaciones se leen a dĂa de hoy con humanidad esencial.
3 novelas recomendadas de Imre Kertész
Sin destino
Lo mĂĄs paradĂłjico en la manida metĂĄfora del tren como la oportunidad o la vida es que los trenes hacia los campos de concentraciĂłn no tenĂan ningĂșn tipo de oportunidad ni destino.
Transformar las vivencias de un adolescente entre los horrores en una especia de delirante bĂșsqueda de felicidad se convierte en un truco literario, un efecto final que descifra la ingobernable necesidad de nuestras cĂ©lulas por sobrevivir siempre, capaces pues de convencernos del oasis en el desierto o de un golpe de suerte en un nuevo amanecer…
Resumen: Historia del año y medio de la vida de un adolescente en diversos campos de concentraciĂłn nazis (experiencia que el autor viviĂł en propia carne), «Sin destino»no es, sin embargo, ningĂșn texto autobiogrĂĄfico.
Con la frĂa objetividad del entomĂłlogo y desde una distancia irĂłnica, KertĂ©sz nos muestra en su historia la hiriente realidad de los campos de exterminio en sus efectos mĂĄs eficazmente perversos: aquellos que confunden justicia y humillaciĂłn arbitraria, y la cotidianidad mĂĄs inhumana con una forma aberrante de felicidad.
Testigo desapasionado, «Sin destino» es, por encima de todo, gran literatura, y una de las mejores novelas del siglo XX, capaz de dejar una huella profunda e imperecedera en el lector.

Un relato policĂaco
Una propuesta mĂĄs viva, un libro que puede ser leĂdo con ĂĄnimo de entretenimiento de gĂ©nero policiaco, pero que al final acaba dejando el necesario poso existencial que gobernaba al autor hĂșngaro.
Resumen: Un miembro de la policĂa secreta de un paĂs latinoamericano sin precisar, relata poco antes de ser ejecutado su experiencia en el Cuerpo. Vuelven a surgir de este modo las preguntas que Imre KertĂ©sz siempre nos formula: ÂżCĂłmo se implica el ser humano en la maquinaria de una dictadura? ÂżCĂłmo llega a participar en ella?
En este caso, KertĂ©sz lo narra desde la perspectiva no de la vĂctima, sino del verdugo. Con extrema economĂa, con frialdad, explica la caĂda de un hombre en la indiferencia moral y en el empobrecimiento definitivo del alma y da asĂ con una de las claves para entender nuestra Ă©poca.

La Ășltima posada
Todos tenemos billete reservado para la Ășltima posada. Ese Ășltimo lugar en el que yaceremos antes de salir de escena. En la Ășltima posada cada cual hace balance de sus cuentas cerradas y pendientes. El escritor siempre lleva ventaja, puede cerrar la contabilidad vital, el relato de sus dĂas con mayor profusiĂłn, abordĂĄndolo todo con una sinceridad lĂșcida, la de los Ășltimos dĂas…
Resumen: En un Ășltimo esfuerzo artĂstico, un escritor gravemente enfermo concibe un texto que constituye un testimonio visceral y a veces perturbador de sus experiencias, y de la lucha del ser humano por la dignidad en circunstancias extremas. Imre KertĂ©sz transforma asĂ la crĂłnica de su «antesala de la muerte» en una obra de una sinceridad radical y una lucidez abrumadora, con la escritura siempre en el horizonte, como justificaciĂłn de su existencia. La Ășltima gran obra del Premio Nobel de Literatura 2002.
