Los 3 mejores libros de Empar Fern√°ndez

Otra de esas grandes autoras vers√°tiles del panorama literario en espa√Īol es Empar Fern√°ndez. Quiz√°s sea cosa de esa dedicaci√≥n a la novel√≠stica de manera paralela a otras actividades profesionales, la cuesti√≥n es que en su prol√≠fica dedicaci√≥n al oficio de escribir, Empar Fern√°ndez aborda la ficci√≥n hist√≥rica o el polic√≠aco-negro con facilidad y solvencia.

Iniciada en el género negro, su carrera literaria actual se mueve en esa ambivalencia siempre sorpresiva y enriquecedora. Una capacidad creativa que, por otro lado, ha sido reconocida con multitud de galardones.

Premios literarios, mieles de la gloria que ya pudo saborear con su ópera prima, ganadora del XXV Premio Cáceres. Todo un buen augurio que la condujo hasta hoy con esa bibliografía ya consolidada.

Pero Empar también es muy reconocida por sus colaboraciones de corte periodístico. Podemos leer algunos de sus interesantes artículos en el periódico en línea Huffingtonpost.

Top 3 novelas recomendadas de Empar Fern√°ndez

La epidemia de la primavera

‚ÄúLa revoluci√≥n ser√° feminista o no ser√°‚ÄĚ una frase inspirada en el Ch√© Guevara que traigo a colaci√≥n y que debe ser entendida en el caso de esta novela como una necesaria reconsideraci√≥n hist√≥rica de la figura de la mujer.

La Historia es la que es, pero casi siempre se ha escrito omitiendo la parte de responsabilidad correspondiente a las mujeres. Porque no pocos movimientos fundamentales de libertad e igualdad han sido narrados en voz femenina, sirviendo como ejemplo m√°ximo de ese anhelo igualitario de unos y otros.Queda mucho camino por recorrer.

Pero qué menos que empezar desde la literatura, componiendo novelas que nos descubren tanto a héroes como a heroínas de otros tiempos en los que el feminismo sonaba tan utópico como el más necesario de los horizontes revolucionarios.

La Primera Guerra Mundial dej√≥ de lado a una Espa√Īa neutral sobre la que nada parec√≠a ir en el conflicto. Solo que toda guerra acaba salpicando su violencia, pobreza y miseria a un entorno tan pr√≥ximo como era el espa√Īol, rodeado por paises que s√≠ participaron como Francia o Portugal.

La Historia de las guerras nos ense√Īa que lo peor de todo conflicto deviene cuando se aproxima el final. Europa entera se encontraba devastada all√° por 1918 y para colmo de males la gripe espa√Īola aprovechaba el movimiento de tropas y la deplorable alimentaci√≥n para atacar al m√°s pintado.

Entre penurias y frentes, conocemos a la barcelonesa Gracia, proactiva mujer revolucionaria. La ciudad condal vivía aquellos días transformada en un hervidero donde se cocían revueltas y donde se efectuaban las más soterradas tareas de espionaje. Y es por todo ello por lo que Gracia se ve forzada a abandonar su ciudad.

Salir de Espa√Īa hacia el norte en plena guerra no auguraba mejor destino. Pero Gracia encontr√≥ en Burdeos una apasionada historia de amor, de lealtad y de esperanza, entre las sombras de un mundo decadente que parec√≠a destinado a consumirse como papel en el fuego.

Con un regusto de épica romántica similar al de la reciente novela El verano antes de la guerra, y con las necesarias dosis de idealismo de toda novela reivindicativa, encontramos un libro apasionante, con un ritmo fulgurante de acertadas pinceladas descriptivas, para hacernos vivir en ese oscuro despertar continental al siglo XX.

La epidemia de la primavera

Hotel Lutecia

Una gran novela que juega con el potentísimo contraste de la guerra y el amor. Un recurso argumental que, con la capacidad de Empar para escenificar con precisión mientras nos introduce en esta suerte de intrahistoria, acaba sirviendo al efecto final del novelón.

El destino de los Ribera nos viene relatado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Andreu y Rosa se significan como el paradigma de millones de traum√°ticas separaciones. Y la autora es capaz de concentrar toda esa intensidad de la crisis humana en esta pareja.

Porque lo que fue antes y después de ese momento fundamental se nos va relatando a conveniencia de la mayor intensidad de la trama. Nos ubicamos entonces en 1969 y es André quien, como nosotros, buscará respuestas a esas dudas existenciales que le abordan a uno cuando sabe que el pasado es una bruma siniestra.

En la composición de la verdad a salto de un tiempo a otro, el hotel Lutecia cobra la relevancia de los instantes más preciosos entre el miedo, la desesperación y hasta los secretos inconfesables. Gran parte de lo que André es hoy parte de viejos planes, de largos besos entre lágrimas, de momentos como ecos salidas de una habitación de aquel enigmático hotel.

Hotel Lutecia

La mujer que no bajó del avión

Cambiamos de registro y nos zambullimos en un particularisimo thriller. Tan solo se trata de un viajero que decide hacerse con una maleta que no es suya. No queda nadie en la terminal y la maleta pasa una y otra vez en espera de nadie. ¬ŅC√≥mo construir una novela de suspense en base a este simple hecho de alguien que se decide a hurtar lo que no es suyo? Muy sencillo, y muy complejo a la vez.

Todo parte de la culpa, de esa intromisi√≥n que es el hecho de que √Ālex Bernal abra la maleta buscando algo de valor para finalmente enfrentarse a esa sensaci√≥n de estar en deuda con alguien m√°s all√° de la culpa inicial que ya lo lleva de cabeza.

Porque la maleta de Sara contiene pistas, retazos de su vida, secretos que salpican a √Ālex con la repentina necesidad de resarcimiento de alguien ajeno que se ha hecho muy pr√≥ximo al disponer de sus pertenencias.

Entre estos dos protagonistas se cierra un c√≠rculo extra√Īo, un juego iniciado como algo improvisado pero acaba perfil√°ndose como un plan irrenunciable, un reto para almas tan vac√≠as como las de √Ālex y Sara.

La mujer que no bajó del avión

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