Los 3 mejores libros de Annie Ernaux

Ninguna literatura tan comprometida como la que traslada una visión autobiográfica. Y no se trata solo de tirar de recuerdos y vivencias para componer una trama desde las circunstancias más extremas afrontadas en momentos históricos más oscuros. Para Annie Ernaux todo lo narrado cobra otra dimensión al hacer de la trama realismo en primera persona. Un realismo así más cercano que rebosa autenticidad. Sus figuras literarias adquieren mayor significado y la composición final es una auténtica transición para habitar otras almas.

Y el alma de Ernaux se ocupa de transcribir combinando pureza, clarividendia, pasión y crudeza, una suerte de inteligencia emocional al servicio de todo tipo de relatos, desde una visión en primera persona hasta un mimetismo de lo cotidiano que nos acaba salpicando a todos en cualquiera de las escenas que se nos presentan.

Con una capacidad inusual para la completa sintonía de lo humano, Ernaux nos cuenta su vida y nuestras vidas, proyecta escenarios como de representación teatral donde acabamos viéndonos en escena declamando los habituales soliloquios hechos pensamientos y derivas de la psique empeñada en dilucidar lo que acontece con el desatino de la improvisación que es la existencia que firmaría el mismísmo Kundera.

No encontramos en la bibliografía de esta autora Nobel de literatura 2022 una narrativa apremiada por la acción como sustento de la trama. Y sin embargo resulta mágico comprobar como la vida avanza con esa extraña cadencia lenta de los instantes para ser finalmente empujada, en extraña contraposición, a un transitar de los años que apenas se aprecia . Literatura hecha magia del paso del tiempo entre inquietudes humanas de lo más próximo.

Top 3 libros recomendados de Annie Ernaux

Pura pasión

Las historias de amor tratan de convencernos de la inmortalidad del tacto o de la épica de las emociones. Esta historia nace como una visión de un romanticismo enfangando en nuestros días. El foco sobre las tablas se centra en la mujer que espera enamorada mientras todo pasa y su vida queda suspendida sobre un fuego fatuo. No es que el amor sea desencanto, ni que la tibieza finalmente siempre campe. La cuestión es observar sin connotaciones para ir sacando impresiones sobre un personaje que nosotros mismos tenemos que encargarnos de justificar, de encontrar las emociones que lo mueven…

«A partir del mes de septiembre del año pasado, no hice otra cosa que esperar a un hombre : que me llamara y que viniera a verme»; así empieza la historia sobre la pasión de una mujer culta, inteligente, económicamente independiente, divorciada y con hijos ya mayores, que pierde la cabeza por un diplomático de un país del Este «que cultiva su parecido con Alain Delon» y siente especial debilidad por la buena ropa y los coches aparatosos.

Si el tema que da lugar a esta novela es aparentemente trivial, no lo es en absoluto la vida que lo alienta. Muy pocas veces antes se había hablado con tan descarnado descaro, por ejemplo, del sexo masculino o del deseo que idiotiza, que trastoca. La escritura aséptica y desnuda de Annie Ernaux consigue introducirnos, con la precisión de un entomólogo que observa un insecto, en el febril, extasiado y devastador desvarío que cualquier mujer —¿y cualquier hombre?—, en cualquier lugar del mundo, ha experimentado sin duda al menos una vez en su vida.

Pura pasión, Annie Ernaux

El acontecimiento

Es exactamente eso. En ocasiones un embarazo simplemente acontece. Como el inesperado capítulo de una novela que estamos leyendo y que de repente nos saca completamente de plano. Uno no sabe por donde seguir, quizás, siendo escritor. Y puede ser que todo lo que venga después apunte a un cambio completo de género y de trama.

En octubre de 1963, cuando Annie Ernaux se halla en Ruán estudiando filología, descubre que está embarazada. Desde el primer momento no le cabe la menor duda de que no quiere tener esa criatura no deseada. En una sociedad en la que se penaliza el aborto con prisión y multa, se encuentra sola; hasta su pareja se desentiende del asunto. Además del desamparo y la discriminación por parte de una sociedad que le vuelve la espalda, queda la lucha frente al profundo horror y dolor de un aborto clandestino.

El acontecimiento, Ernaux

El lugar

La rutina que empasta la existencia con sus puntos de inflexión que apuntan hacia arriba o hacia abajo. Los pequeños momentos transformadores y la mágica capacidad de Ernaux para hacer del momento un fascinante escenario donde lo anhelado acaba conviviendo con lo inesperado y ese azar que también traza los caminos.

En abril de 1967, la autora y protagonista, por entonces joven aspirante a profesora de secundaria, supera el examen de capacitación en un liceo de Lyon para orgullo (y recelo) de su padre, antiguo obrero que, procedente del medio rural y tras trabajar duramente, ha acabado convertido en propietario de un pequeño comercio en las provincias. Para ese padre, todo eso significa otro paso adelante en su difícil ascenso social; sin embargo, poco le dura esta satisfacción, ya que fallece dos meses después.

Padre e hija han traspasado sus respectivos «lugares» dentro de la sociedad. Pero se han mirado entre sí con suspicacia, y la distancia entre ambos ha ido tornándose cada vez más dolorosa. El lugar se centra, pues, no sólo en los complejos y prejuicios, los usos y las normas de comportamiento de un segmento social de límites difusos, cuyo espejo es la culta y educada burguesía urbana, sino también en la dificultad de habitar en un espacio propio dentro de la sociedad.

El lugar, Ernaux

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