Los 3 mejores libros de Andrei Kurkov

Siempre está bien adentrarse con cierta cadencia al surrealismo hecho novela. En lo surreal cabe lo alegórico, lo metafórico y hasta lo fabuloso si toca. Y cierto es que Kurkov lo sabe muy bien. Este escritor ucraniano explora todas las posibilidades de ese esperpento onírico, por llamarlo de alguna forma. A resultas de su exploración se deriva una composición imprevisible con sus dosis de humor pero también con una suerte de desnudado de la realidad.

Porque, así como la pretenciosidad de Kafka se centra en lo alienante del individuo sumido en la generalidad y en ciertas inercias sociales, lo de Kurkov es una asunción de la derrota de lo humano que despierta hilaridad. Si la condición humana acarrea desajustes entre el individuo y su contexto, no menos relevante es el descubrimiento del chirriante sonido de la maquinaria. Pretender alejarse de la distorsión es acercarse a la excentricidad o la locura, dependiendo de la fortuna de cada cual.

Desnudémonos pues gracias a los personajes de Kurkov. Habitemos ese desconcertante lugar entre los sueños y el despertar. El caos está servido y todo lo que ocurra puede ser fruto de la predestinación o de la más aberrante suma de casualidad. Algo que, a la postre, puede ser lo mismo…

Top 3 novelas recomendadas de Andrei Kurkov

Muerte con pingüino

Una novela extrañamente disfrazada de un surrealismo lisérgico rayano con lo infantiloide. En el fondo un viaje a una fábula para niños tiene el mismo trasfondo alucinante que el encuentro de Viktor con el pingüino con el que se decide a compartir su vida.

Porque nada volverá a ser lo mismo. Y es probable que la patética orientación de la vida de Viktor vaya aún a peor con un pingüino malcriado, déspota y egocéntrico. Un Ignatius Reilly que reconvierte poco a poco a su amo en un siervo dentro de una deriva de acontecimientos que no por extraños sean tan lejanos.

En principio se trataba de dos almas perdidas en busca de algo de calor compartido en este gélido mundo. Pero cuando las cosas van mal todo lo que se improvise será siempre para peor.

Quizás Viktor, deprimido y apaleado por la vida debió tomar la firme decisión de no salir de la cama hasta la siguiente glaciación. Pero las decisiones acerca de su destino y su pingüino Misha ya están tomadas.

Misha, también está deprimido: suelta suspiros melancólicos cuando chapotea en la bañera de agua helada y se encierra en la habitación como un adolescente. Ahora Viktor no solo está triste, sino que debe consolar a su amigo. Y además alimentarlo.

Todo se complica cuando un gran periódico le encarga escribir esquelas de personajes públicos que aún están vivos. Parece una tarea fácil. Pero no lo es: los protagonistas de sus necrológicas empiezan a fallecer en extrañas circunstancias poco después de que escriba sobre ellos.

Misha y Viktor se ven atrapados en una trama absurda y violenta. Una novela oscura y luminosa, con humor blanco y negro. Como la vida. Como un pingüino.

Como bien apunta el título de la novela, que bien podría rezar a los pies de alguna pintura en una exposición de arte vanguardista, las escenas apuntan a la trágica sensación de que lo más extraño que puede acontecer es que algo salga indemne de esta trama.

Muerte con pingüino

Abejas grises

Las abejas andan un poco cabizbajas últimante. Corren malos tiempos para estos pequeños insectos y sus colmenas repletas de vida. Quizás parta de ahí la búsqueda de una analogía con el conflicto ruso-ucraniano. O tal vez sea cuestión de lanzarse desde lo anecdótico, desde una intrahistoria preciosista y meticulosa, hacia abismos de lo más insospechados con ese deje de humor desconcertante made in Kurkov…

Little Starhorodivka, un pueblo de tres calles, se encuentra en la Zona Gris de Ucrania, la tierra de nadie entre las fuerzas leales y separatistas. Gracias a la guerra tibia de violencia esporádica y propaganda constante que se ha prolongado durante años, solo quedan dos residentes: el inspector de seguridad retirado convertido en apicultor Sergey Sergeyich y Pashka, un «amienemigo» de sus días de escuela.

Con poca comida y sin electricidad, bajo la siempre presente amenaza de bombardeo, el único placer que le queda a Sergeyich son sus abejas. A medida que se acerca la primavera, sabe que debe alejarlos de la Zona Gris para que puedan recolectar su polen en paz. Esta simple misión en su nombre lo presenta a combatientes y civiles en ambos lados de las líneas de batalla: leales, separatistas, ocupantes rusos y tártaros de Crimea. Dondequiera que va, la sencillez infantil de Sergeyich y su fuerte brújula moral desarman a todos los que conoce.

Pero, ¿podrían manipularse estas cualidades para servir a una causa indigna, lo que significaría un desastre para él, sus abejas y su país?

Abejas grises es tan oportuna como los Diarios de Ucrania del autor en 2014, pero trata la crisis que se desarrolla de una manera más imaginativa, con una pizca del humor característico de Kurkov. ¿Quién mejor que el novelista más famoso de Ucrania, que escribe en ruso, para iluminar y presentar un retrato equilibrado del más desconcertante de los conflictos modernos?

Abejas grises

El jardinero de Ochákov

Una sorprendente historia entre lo ucrónico y la ciencia ficción. Un esperpento a lo soviético que todo lo deforma para acabar mostrándolo en su más desquiciada certidumbre sobre viejas ideas de patrias de cualquier índole. Porque llegamos hasta la URSS pudiendo pasar por cualquier lugar donde la bandera pesa más que la conciencia.

Ígor piensa que ese viejo traje de miliciano va a ser la sensación en la fiesta de disfraces. Pero cuando se lo pone, se toma un coñac y sale a la calle vestido así, comienzan a suceder cosas extrañas. Muy extrañas. Todo está más oscuro y vacío. La gente lo mira con verdadero terror.

Cualquier cosa que dice puede ser escuchada por algún espía. Pronto descubre que ese traje le permite viajar en el tiempo. En concreto, a la Unión Soviética del año 1957. Ese pasado no se parece en nada al pasado nostálgico que a veces evocaba su madre… Aunque es cierto que en él Ígor resolverá misterios, se meterá en líos y se enamorará de una mujer enigmática. Pero ¿quién ha metido a Ígor en este lío? Un misterioso jardinero. El jardinero de Ochákov.

El jardinero de Ochákov

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