Las 3 mejores películas de Guillermo del Toro

Bajo su apariencia de tipo afable y hasta doméstico, Guillermo del Toro esconde un universo creativo que encuentra en sus particulares ficciones el natural cauce desde el que finalmente desbordarse. El género fantástico se dispone, en manos de este director, como apuesta ganadora para alcanzar mayores cotas de popularidad que la de los meros adeptos al género.

Porque las grandes fantasías son más accesibles en alguien como del Toro, sin dejar de maravillar con su exuberancia. Así como también encandilan al gran público del cine con su trasfondo que apunta a moraleja, a metáfora o algeoría de alguna de esas esencias humanas olvidadas en nuestra civilización actual. Eso sí, cuando no le da por espantarnos con alguna inquietante fantasía más terrorífica o se arranca con una nueva incursión en un noir de época.

Pero es que además del Toro es un auténtico factotum del cine porque su creatividad emerge desde el mismo parto del guión que en ocasiones hasta se hace novela. En infinidad de ocasiones es él quien escribe la historia a dirigir, un hacer de hombre orquesta que por supuesto también lo ha acabado conduciendo a tareas de producción en muchas otras cintas.

Top 3 películas recomendadas de Guillermo del Toro

La forma del agua

Lo fantástico da pie a todo tipo de emociones. En primer lugar porque nos conduce de nuevo a la infancia; en segunda instancia porque consigue que enfoquemos el mundo con nuevos ojos; en tercer lugar porque la imaginación es poderosa incluso para asaltar nuestras emociones cuando se cuenta con semejante brillantez. Eso es lo que ocurre con esta trama.

Ambientada en la ciudad de Baltimore en plena Guerra Fría, en el centro de investigación aeroespacial Occam, al que hace poco ha llegado un ser tan extraordinario como potencialmente valioso: un hombre anfibio capturado en el Amazonas. Lo que sigue es una emotiva historia de amor entre este ser y una de las mujeres de la limpieza en Occam, quien es muda y se comunica con la criatura por medio del lenguaje de signos.

Desarrollada desde el primer momento como un rompedor lanzamiento simultáneo (una misma historia recreada por dos artistas en los medios independientes de la literatura y el cine), esta obra entreteje la fantasía, el terror y el género romántico a fin de crear un relato que resulta tan trepidante en el papel como en la gran pantalla. Prepárate para una experiencia distinta a todo cuanto has leído o visto.

El callejón de las almas perdidas

No sé por qué. Pero este es un título que me evoca a Ruiz Zafón. Será por aquello del equilibrio entre lo tangible y lo inalcanzable con tintes melancólicos. La cuestión es que también en esta historia nos retrotraemos a un tiempo pasado pero casi alcanzanble desde alguna vieja foto o periódico. Ese pasado alcanzable por el recuerdo de nuestros abuelos donde todo son brumas y un ligero toque de color apenas apreciable entre nieblas y grises de aquellos días recios y ásperos.

Guillermo del Toro se atreve en esta ocasión con un remake. Solo que en su ya dilatada trayectoria sabe como explotar nuevos recursos para sacar más jugo de la idea original. Hay mucho de Robin Hood con lo que empatizar en la aventura de los pícaros que se buscan la vida tratando de robar algo de la buena estrella que siempre acompaña a los ricos.

La cuestión es que el asunto siempre se puede torcer cuando una vez sale bien y se persiste en nuevos intentos. Hasta que el asunto se va oscureciendo por la ambición, los engaños…, el escenario perfecto para que el director aporte ese plus de inquietante deriva. Una película parida con lentitud por cambios de cartas en el elenco de actores (quizás por eso se juntaran entre 2021 y 2022 dos pelis de Guillermo del Toro.

El laberinto del fauno

Las tragedias no se suceden igual desde la perspectiva de un adulto que de un niño. En eso no cabe duda alguna. La cuestión es cual es la perspectiva más cierta. Porque en la noción subjetiva de cómo transcurre el tiempo de la miseria moral y las penurias económicas posbélicas, al menos el niño trata de quedarse con lo mejor. Y aún en el hambre y el abandono, como el de la pequeña vendedora de fósforos, la amenaza de la muerte puede transformarse en lo que esencialmente es la vida de cualquiera, una aventura ineludible que exprimir a conciencia.

Año 1944, posguerra española. Ofelia y su madre, Carmen que está embarazada, se trasladan a un pequeño pueblo al que ha sido destinado el nuevo marido de Carmen, Vidal, un cruel capitán del ejército franquista por el que la niña no siente ningún afecto. La misión de Vidal es acabar con los últimos miembros de la resistencia republicana que permanecen escondidos en los montes de la zona. En la zona viven Mercedes, el ama de llaves, y el médico (Álex Angulo) que se hace cargo del delicado estado de salud de Carmen.

Una noche, Ofelia descubre las ruinas de un laberinto, y allí se encuentra con un fauno, una extraña criatura que le hace una sorprendente revelación: ella es en realidad una princesa, la última de su estirpe, y los suyos la esperan desde hace mucho tiempo. Para poder regresar a su mágico reino, la niña deberá enfrentarse a tres pruebas.

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