Y llegados los 25 años en la vida de Evelyn Waugh, (quien pasaba sus dÃas con más pena que gloria entre trabajos diversos y con la rémora de no haber concluÃdo grandes expedientes académicos), llegó su primera novela.
Entonces, como creo se puede asegurar desde la perspectiva del escritor nacido con esa pujanza del alma creativa que no acaba de encontrar su sitio, llegó al mundo de la literatura un autor que conseguirÃa publicar más de una veintena de libros, multitud de relatos, libros de viajes o biografÃas.
Al igual que el también londinense Chesterton y casi coincidente en el tiempo, Waugh se pasó al catolicismo. Un dato que ahora no serÃa relevante pero que por aquellos inicios del siglo XX suponÃa todo un compromiso adquirido que se transmitÃa, por supuesto, a algunas de las obras de estos autores.
Cargando las tintas con su toque crÃtico y su socarronerÃa, Waugh casi siempre encontraba en la sociedad de sus dÃas un lugar común para ambientar sus tramas intensas con esa revisión que hoy suena a costumbrismo pero que también brinda sátira contra la alta sociedad.
Top 3 novelas recomendadas de Evelyn Waugh
Retorno a Brideshead
El capitán Charles Ryder se traslada hasta un Brideshead cargado de toques melancólicos para él. El acuertalamiento que ahora se levanta en el lugar no puede encerrar para él los recuerdos de los dÃas de esplendor.
Cada paso de Charles por aquel espacio otrora ocupado por la mansión y sus jardines nos zambulle con esa visión nostálgica por los usos y costumbre arrancados del lugar por la guerra. Todo son historias de amor inconclusas o secretos enterrados, amistades perdidas o añoranzas imposibles.
Con ese toque fantástico de lo desaparecido, sentido por el lector como si él mismo fuera quien evocara hasta los aromas de la casa de lord Marchmain, nos movemos por un lugar cuyas descripciones cuelgan de ese pasado oculta por la niebla del aciago porvenir. Un doble drama que fascina y que su llevanza a la televisión alcanzó un éxito sin precedentes.
¡Noticia Bomba!
Quizás desconsiderada en sus principios por su temática de humor, esta novela es todo un referente para ese género de lo satÃrico abordado en la actualidad desde otros frentes, cada vez menos en lo literario.
Con un estilo ya más depurado que el de su primera novela «Decadencia y caÃda», Waugh sigue abundando en esa socarronerÃa inglesa (si es que se puede aceptar la paradoja de este término). Conocido ya por el autor el mundillo de la prensa, nos presenta a un personaje como Lord Copper, triunfante referente de la prensa del momento.
Será él quien envÃe a la guerra al más desacertado de los reporteros, carente del más mÃnimo conocimiento del gremio y poco apegado a código deontológico alguno.
El desaguisado de tal encomienda va abriéndose paso como un canto desentonado a la desinformación (que tan bien nos viene al pelo incluso ahora), a la capacidad de los medios para transmitir y confundir, para engañar o para conseguir adeptos a la causa que sea. Incluso de la manera más inesperada y desde el reportero menos preparado, el mundo se verá con los ojos de lo ridÃculo para todo los lectores de sus crónicas.
Decadencia y caÃda
Esta fue esa primera novela que sirvió al autor para encontrar refugio en el oficio de escribir. Con el descaro de la juventud, se puede decir que en esta novela Waugh mete un repaso a todo lo que se movÃa en la alta sociedad de sus dÃas, allá por 1928.
Con un aire vintage a Ignatius J. Reilly, o más bien como un referente que pudiera haber servido para la famosa novela «La conjura de los necios», acompañamos el calamitoso devenir de Paul Pennyfeather.
Un tipo que desde las mieles del éxito incluso moral, acaba sucumbiendo a la desesperante inercia del desastre. Las apariencias y las convenciones de las élites del momento van siendo descompuestas por el autor.
Risas desde el esperpento y sabor a crÃtica a tumba abierta de un joven autor que empezó de esta guisa su fascinante irrupción en la literatura.