Tratando recientemente acerca de Clive Barker, uno de los Ășltimos grandes referentes del gĂ©nero de terror, es de mĂĄs que debida justicia recuperar a un autor aĂșn no tocado en este blog que tambiĂ©n tiene mucho que decir en los cimientos del gĂ©nero mĂĄs estremecedor.
Porque Ambrose Bierce es un enlace perfecto entre dos pilares esenciales del terror: Edgar Allan Poe Y Lovecraft. Y eso que el sueño de Bierce de su paso a la posteridad quizås no se centrara en lo literario.
Ser referente sin pretenderlo, mantener viva la llama del relato de horror de Poe para que otros recogieran el guante generaciones después, dando cauce y continuidad a un espacio literario en las tinieblas de la razón.
Eso sĂ, ademĂĄs de cultivar los mĂĄs fecundos espacios en narrativa de los horrores, Bierce tambiĂ©n gustaba de pasar por su afilada pluma hecha guillotina de sĂĄtira cualquier ĂĄmbito social o polĂtico.
Y asĂ acabĂł Ambrose Bierce, siendo un tipo sin pelos en la lengua, temido (en su mĂĄs amplia acepciĂłn) en cualquiera de sus exhibiciones a tumba abierta en artĂculos, crĂłnicas o relatos.
Top 3 libros recomendados de Ambrose Bierce
Cuentos de soldados y civiles
Un volumen reciente que recoge su famoso «incidente en el puente de Owl Creek». Lo bueno del paso del tiempo, del anĂĄlisis de una obra desperdigada como es la de Bierce, es que se puede reagrupar a posteriori por analogĂa temĂĄtica, por intensidad o por cualquier otro aspecto que componga esa visiĂłn estereoscĂłpica de una bibliografĂa tan particular como el propio personaje de Ambrose Bierce.
En esta ocasión los cuentos con tintes bélicos rescatados de las vivencias de un Bierce, que no rechazaba visitar cualquier conflicto desde el frente o como reportero, se adornan con esa impresión de la vida siempre asomada a oscuros abismos. Mås allå de los horrores de la guerra con una innegable intención antibelicista, el conjunto final de este volumen aborda otros conflictos mås atåvicos que nos introducen en este caso en la California profunda.
El arraigo de cada comunidad con sus creencias mĂĄs allĂĄ de religiones oficiales acaba insertĂĄndonos en oscuridades sobre deseos, odios. Miedo en esencia de donde nace el suceso del arroyo del bĂșho, con uno de los giros mĂĄs brillantes del cuento de terror.

El diccionario del diablo
Pues sĂ, porque las palabras las carga el diablo y los significados pueden ser metralla recibida en cada conciencia. El neolenguaje es una herramienta perfecta en el buen usuario de esta arma. Y lo curioso es que es tan viejo como el mismo lenguaje.
Y frente a los usos aviesos de la polĂtica, de las buena formas, del protocolo o de cualquier otro cauce disfrazado de bondad, nada mejor que descubrir a un Ambrose Bierce empeñado en meterle un buen baño a todo ĂĄmbito social asediado por la conformidad, lo consuetudinario y lo reaccionario, sirviendo al fin Ășltimo de la acepciĂłn de perversos status inasequibles a los cambios de Ă©pocas. Para Bierce es muy fĂĄcil descubrir una vez mĂĄs al emperador desnudo. Solo que su visiĂłn ya no es la del niño que evidencia la verdad. Porque Bierce ademĂĄs ridiculiza y acusa para intentar que la burla trascienda hacia el despertar de una conciencia mĂĄs crĂtica. EdiciĂłn ilustrada para la causa por Alberto Montt.

ÂżPueden suceder tales cosas?
El curioso efecto de ida y vuelta entre las vivencias de Bierce y sus relatos despiertan esa sensaciĂłn acongojante de cruda realidad.
Las proyecciones fantĂĄsticas de Bierce nacen desde esa sensaciĂłn de humanidad expuesta a violencia y muerte, a temores atĂĄvicos y esperanzas enfocadas Ășnicamente a la supervivencia, cual bestias. Porque Bierce se impregnaba de los horrores de las guerras en las que participaba en busca de su particular verdad. Desde la Guerra Civil Americana hasta la revoluciĂłn mexicana, la existencia al lĂmite, con sus propias heridas de guerra sobre Bierce y con su desapariciĂłn en MĂ©xico pasados ya los 60 años, parecĂa un mensaje desde el que Bierce querĂa transcribir sin filtros.
Solo que el toque fantĂĄstico acabĂł por revelarse como el enfoque de luz cuando estĂĄs a punto de llegar al otro lado tras la muerte. Con esa luz se escriben estos relatos a cuya pregunta sobre la ocurrencia y repeticiĂłn de lo horroroso en el hombre aparecen retorcidas y cumplidas respuestas, como ecos de la perdiciĂłn y el terror que se asoma al alma humana, descompensada en tantas ocasiones hacia el mal en la lucha ancestral. MĂĄs de cuarenta relatos que dejan sin respiraciĂłn.
