3 mejores libros de Ian McEwan

Uno de los escritores ingleses m√°s reconocidos en la actualidad es Ian McEwan. Su producci√≥n novel√≠stica (tambi√©n ha destacado como guionista o dramaturgo) nos ofrece una pausada perspectiva del alma, con sus contradicciones y sus variables fases. Historias en torno a la infancia o al amor, pero en muchas ocasiones con un punto de distorsi√≥n que acaba atrapando al lector en su excentricidad, en su presentaci√≥n de lo extra√Īo, en su reivindicaci√≥n de lo anormal como parte de lo que somos m√°s all√° de las apariencias y convenciones.

Desde que Ian McEwan publicara su primer libro de relatos all√° por 1975, el gusto por esa literatura de matices lo ha acompa√Īado en todo momento, componiendo finalmente una biblioteca que ya ronda los veinte libros.

Además también se ha prodigado en propuestas de narrativa infantil, con ese punto de lectura ambivalente desde la adolescencia o juventud,o para descubrir nuevos matices en la edad adulta, transmitiendo siempre un interesante poso de humanidad.

Top 3 novelas recomendadas de Ian McEwan

La cucaracha

El arranque de la novela no dejar√° indiferente a ning√ļn lector, porque es una reelaboraci√≥n del famos√≠simo inicio de La metamorfosis de Kafka. Solo que aqu√≠ se invierten los t√©rminos y nos encontramos con una cucaracha que un buen d√≠a, al despertarse, descubre que se ha convertido en un enorme ser humano, concretamente en el primer ministro del Reino Unido, de nombre Jim Sams. Y resulta no ser la √ļnica cucaracha transformada en pol√≠tico que se mueve por las altas esferas.

El primer ministro invoca al pueblo para situarse por encima de todo y de todos: la oposici√≥n, los disidentes de su propio partido e incluso el Parlamento y las normas m√°s elementales de la democracia. Su plan estrella consiste en poner en pr√°ctica una absurda teor√≠a econ√≥mica llamada ¬ęreversionismo¬Ľ, cuya brillante idea es cambiar la direcci√≥n del flujo de dinero, de modo que uno debe pagar por trabajar y a su vez recibe dinero por comprar. Una f√≥rmula m√°gica que supuestamente solucionar√° todos los problemas‚Ķ

McEwan recurre a Kafka para retratar una realidad que ya de por sí tiene mucho de kafkiana, pero el gran referente que subyace en su feroz sátira es Jonathan Swift, uno de los maestros en el arte de servirse del humor para poner en evidencia la estulticia y combatirla. Desde la perplejidad y la indignación, McEwan ha escrito un libro de emergencia, conciso, contundente y descacharrante, que denuncia la alarmante degradación de la clase política y los peligros que esto conlleva.

Amsterdam

Los apenados amantes de Molly Lane se concitan a la muerte de la liberada mujer. Son cuatro hombres que la amaron en diferentes momentos de su vida.

Desde los alocados a√Īos sesenta en los que su juventud libertina daba pie a una relaci√≥n a tres bandas entre la fallecida con Clive m√ļsico en ciernes y Vernon el joven locuaz que acabar√≠a dirigiendo un peri√≥dico, pasando por su matrimonio con George Lane, uno de los tipos m√°s ricos del pa√≠s hasta terminar en Julian Garmony un recalcitrante derech√≥n que no termina de encajar en el ideario de los dos primeros amantes de juventud.

Hasta que George Lane lo engarza todo‚Ķ Lo que el marido de Molly le traslada al Vernon ya periodista es una aut√©ntica bomba. Garmony, bajo su apariencia de se√Īor respetable de la derecha m√°s conservadora parec√≠a compartir con Molly juegos er√≥ticos que ahora, vistos en instant√°nea transforman todo en una bomba‚Ķ

Amsterdam

El Jardín de cemento

Si hay un momento en el que el humano necesita de una autoridad paterna o materna ese es la adolescencia. Me refiero no tanto a la subsistencia m√°s b√°sica que cualquier adulto puede procurar.

Se trata más bien de anclar esa dispersión propia de la transición al ser adulto, pues de otro modo puede ocurrir como con los hijos que protagonizan esta historia. Fallecido el padre y con la madre postrada por una enfermedad crónica, observamos cómo los chicos ajustan su nuevo mundo al capricho de sus ocurrencias.

El narrador, que no es otro que uno de los chavales nos explica con la naturalidad de quien no encuentra límites, su particular despertar a un mundo sin horizonte para todos ellos.

Aunque en cierta forma, también se puede desprender la idea de la dependencia del ser humano, incapaz de valerse por sí mismo con su poderosa razón, sin sucumbir a las propias trampas que la inteligencia nos concede.

El Jardín de cemento

En las nubes

Uno de esos libros con doble lectura a los que antes hacía referencia. Una especie de retrospectiva del adulto sobre su particular paraíso de la infancia.

Nos metemos en la piel de Peter Fortune, quien comienza con su relato desde los 10 a√Īos, un tiempo en el que su imaginaci√≥n desbordada lo conduc√≠a por las m√°s disparatadas aventuras, aport√°ndonos esa perspectiva fantasiosa de cualquiera de nuestras infancias, hasta que llega el momento de la especial metamorfosis hacia la edad adulta, narrada como unos confusos pasos hacia el descubrimiento del primer amor‚Ķ

En las nubes